La técnica más extendida ha sido la utilización de páginas web falsas (phishing) que imitan las de videojuegos como Roblox, Minecraft, Fortnite o Apex Legends; se han detectado cerca de 900.000 páginas de este tipo en 2022. Cuando se accede a ellas, se intenta descargar software malicioso en el equipo.
La ingeniería social se utiliza en este caso para convencer a los menores, incluso para que desactiven las soluciones de seguridad que protegen el dispositivo. Se oferta la descarga ‘gratuita’ de juegos, o trucos para mejorar el desempeño en los juegos
Muchos menores utilizan los dispositivos de sus progenitores para acceder a estas páginas, con lo que pueden poner en riesgo sus credenciales e incluso sus datos bancarios.