Siendo la ciberseguridad uno de los grandes nichos de oportunidades laborales para los próximos años (solamente en España el Incibe calculaba un déficit de 83000 profesionales para 2024), la presencia femenina en esta área sigue siendo escasa, y más si se comparan las cifras españolas con las mundiales, dado que a nivel global ya uno de cada cuatro puestos en el área corresponde a mujeres.
En los niveles más altos se sigue constatando menor presencia femenina: únicamente un 17% de las empresas Fortune 500 confían el puesto de mayor responsabilidad en ciberseguridad (CISO) a mujeres.
En España tan solo un 14% de los puestos de analistas de ciberseguridad están ocupados por mujeres, y la cifra se reduce a un 7% en los perfiles de ingeniería de ciberseguridad.
Las causas de este desequilibrio son múltiples, pero la solución probablemente pase por incentivar las vocaciones femeninas desde las primeras etapas formativas, y divulgar mejor la trayectoria de las mujeres que juegan papeles muy relevantes a nivel mundial, como Eva Chen o Jaya Baloo en ciberseguridad, o las de las referentes gallegas y españolas en Inteligencia Artificial Verónica Bolón y Amparo Alonso.
No podemos cerrar este artículo sin hacer referencia a la asociación Women4Cyber, cuyo objetivo es “convertirse en un referente en el impulso y visibilización del papel de la mujer en ciberseguridad en España”.