En un marco mundial en el que la inteligencia estadounidense acusa a China de estar trabajando en desarrollar la capacidad de tomar el control de satélites artificiales de otros países, la Agencia Espacial Europea ha creado un banco de pruebas de satélites e invitado a expertos en hacking ético a intentar tomar el control de un nanosatélite durante la tercera edición de CYSAT, el evento europeo dedicado a la ciberseguridad para la industria espacial.
El satélite OPS-SAT, de apenas 30 cm. De altura, está equipado con un ordenador experimental diez veces más potente que los utilizados por cualquier nave espacial actual de la ESA, lo que no fue obstáculo para que los expertos de Thales llegasen a "tomar el control del sistema utilizado para administrar el sistema de posicionamiento global de la carga útil, el sistema de control de posicionamiento del propio satélite y la cámara a bordo" según su propia declaración, operaciones que harían perder el control legítimo de un satélite operativo.
Además, tras acceder al sistema del satélite, se logró obtener el control de su entorno de aplicación. El equipo identificó y explotó varias vulnerabilidades en los sistemas y las aprovechó para inyectar código malicioso. Los expertos pudieron comprometer los datos enviados a la Tierra, incluidas las imágenes capturadas por la cámara del satélite.