El informe tiene la finalidad de servir de guía para que las Entidades Locales puedan diseñar, desarrollar e implantar un modelo de gestión de crisis que complemente y mejore las capacidades de que ya dispusiesen respecto a prevención de riesgos, seguridad y continuidad de los servicios.
De este modo se pretende mejorar la resiliencia de las Entidades Locales, mejorando su control sobre todas las fases de los incidentes: prevención, preparación, detección, respuesta, recuperación y aprendizaje.
La Guía muestra un método para la gestión de las crisis cuando ocurren. Se centra en la respuesta y para ello presta especial atención a los elementos clave que deben prepararse con antelación y que configuran las capacidades para responder adecuadamente a un incidente de alto impacto.