Representa al ciclo urbano del agua, desde la captación y potabilización hasta la distribución y la depuración de aguas residuales. Incluye ETAP, depósito elevado, distribución a los edificios y EDAR.
Reproduce un sistema real de abastecimiento de agua construido sobre tecnología industrial Rockwell y dispositivos OT auténticos. Funciona como un proceso continuo de lazo cerrado, con control de nivel y dosificación química, que permite enseñar principios de control PID y la gestión de alarmas en SCADA. Está alineada con los estándares ISA/IEC 62443 y con la directiva NIS2, y demuestra de forma tangible el impacto físico que tienen las decisiones tomadas desde el sistema de control.
La maqueta es un entorno completo para entrenar en la operación segura de infraestructuras críticas de agua, un servicio público esencial. Permite a los participantes comprobar en primera persona las consecuencias físicas de una mala configuración: desde elevar peligrosamente la concentración de cloro hasta dejar a la red sin suministro. Este enlace directo entre lo que ocurre en la pantalla y lo que sucede en el proceso real es su mayor valor pedagógico.
En el plano técnico, sirve para practicar el ajuste de bucles de control, la calibración de sensores y la interpretación de alarmas de calidad del agua. En materia de ciberseguridad, se articula alrededor de dos ejercicios principales. El primero es una manipulación remota del proceso que recrea un ataque del estilo del incidente de Oldsmar: un atacante accede al HMI mediante fuerza bruta sobre una contraseña débil y altera los valores operativos, mientras el operador debe detectar la situación, verificar las alarmas y recuperar el control antes de que se vea afectada al suministro. El segundo es un ataque Man-in-the-Middle sobre la comunicación entre el HMI y el PLC, en el que se captura tráfico con Wireshark, si ejecuta ARP spoofing y se manipulan los datos que llegan al operador.
También es idónea para evaluar estrategias de resiliencia y redundancia, ensayar planes de contingencia propios del sector del agua e interiorizar contramedidas como contraseñas fuertes, Dynamic ARP Inspection, segmentación por VLANs, Port Security, protocolos industriales seguros, cifrado TLS y monitorización con IDS industriales. En conjunto, inculca la necesidad de proteger servicios esenciales para evitar daños a la ciudadanía y al medio ambiente.